El Diario de Oier

Vivencias, hazañas e impresiones de un niño. Desde la cuna hasta que me canse.
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Akelarre en Deusto



Antes de nada, para los que no lo sepan, akelarre viene de Aker y larre, literalmente campo de cabrones (cabrón es el macho de la cabra, que yo creía que era cabro, como en perro y perra, pero no).

Dicho esto, entro en materia. Resulta que han hecho una reunión de brujas, meigas, y sorgiñak, que son todas lo mismo, pero parece que les ha salido la vena nacionalista. El caso es que en un centro comercial de Deusto, mi barrio, lo han llenado de casetillas, y te echan las cartas (en realidad se las echan a una mesa, no es que te las tiren a la cabeza, no os equivoqueis), te leen las manos, y cosas por el estilo.

Lo que más me sorprende es que cobran dinero por hacerlo, lo de leer las cartas, se entiende, porque después de tirarlas sobre la mesa (de camping-playa, nada de madera o materiales nobles), las leen (no sé el qué, porque un dos de oros, es un dos de oros aquí y en Sebastopol, que no sé dónde está, pero queda muy bien), y se supone que "ven" tus problemas, y lo que va a pasar en el futuro, y como son unas cotillas, van y te lo cuentan.

Así justifican el cobrarte, supongo. Lo sorprendente es el poco glamour del montaje, porque doy por sentado que nadie se cree esas cosas, si no, los mayores estais mucho peor de lo que creía. Bueno, decía que no hay glamour. Las cabinas de aglomerado, con cortinas del todo a 100 (que por qué se dice a 100, si es a 1, 1 euro, claro), y las señoras, porque son como las que me pellizcan los mofletes (¡Ahí va!, por eso mi aita les llama brujas. "Esas brujas que te pellizcan los mofletes y te molestan, qué malas son"), pues las señoras esas, van vestidas de cualquier manera. Anteayer salió una de una cabina de esas, justo cuando pasaba yo, y me dió un susto… Imaginaos: jersey negro con bolitas (bolitas de gastado), mallas negras (ajustadas), pelo negro en revoltijo, más bien fea… y unos 100 kilos de peso. Vas tú tan tranquilo, se abre una cortinilla, y sale eso… !Jo, qué susto!

¿Es que no hay brujas guapas?¿Y brujas normales?, aunque no sean guapas, tampoco de asustar. Y lo más impresionante, ¿La gente paga por meterse con eso en una cabina de un metro cuadrado? Si es que hay gente para todo, pero conmigo que no cuenten, para leer el futuro, me han hablado muy bien de un tal Asimov, así que cuando aprenda a leer….

Ocultos saludos.

Oier

2003-07-10, 21:04 | 6 comentarios

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Comentarios

1
De: Tenebris Fecha: 2003-07-11 19:56

Hola Oier, chavalón.

Cuan cierto es que h ocasiones en las que no hay nada como la clara percepción de un niño.

Me gustaría que le preguntases a tu aita (el Rolling Stonero ese)a ver si da su permiso para que aparezca tu escrito en el EEDigital.
Un abrazo



2
De: Oierren Aita Fecha: 2003-07-11 21:31

Por supuesto, siempre que cites su procedencia con su dirección web ;-)

Vaya, Oier va a ser el articulista más joven de la historia, a excepción de Dios, claro, que ya escribía antes de nacer entre nosotros ;-))



3
De: Oierren aita Fecha: 2003-07-11 21:34

Hola Tenebris,

que me acabo de dar cuenta, que convendría una breve introducción sobre el autor, porque si no van a pensar que es un pitorreo ¿no?



4
De: Tenebris Fecha: 2003-07-11 21:50

Hola, hola...
No te preocupes que será publicado como mandan los cánones.
Por cierto, si Oier quisiese añadir algo más ya sabe que está a tiempo de mandármelo a mi correo.
Un abrazo.



5
De: Akin Fecha: 2003-07-11 23:15

En Santiago también tenemos de eso, una vez coincidí de pasar por Area Central cuando estaban con una feria de esas. Desde el piso de arriba se podía ver lo que hacían en las casetas cuando no picaba un tonto. Durante un rato estuve mirando a una adivinadora con un cliente, voz misteriosa, humo en el cuchitril, movimientos calculados. En cuanto él salió se desparramó en su silla, tomó un ducados y se puso a leer Interviu, entró otra del ramo y se pusieron a charlar un momento, su voz misteriosa había mutado en un hablar de verdulera al mas puro estilo "http://akin.blogalia.com/historias/9143"...

Me hubiese encantado que el incauto cliente hubiese visto lo que yo y viese cuan humana era aquella que le había echado las cartas.

Casi tan divertido como eso era escuchar a una trabajadora del ramo hablar en la radio. Según ella todoa el mundo que la llamaba tendría mucho dinero y amores y salud, algunos con problemillas pero que se solucionarían. Con mujeres como esa ¿para que queremos la seguridad social y bajar los índices de paro?



6
De: Akin Fecha: 2003-07-11 23:17

Ummm, error por mi parte, ese enlace a una historia propia debería tener como título "My Fair Lady" que no es una verdulera sino una vendedora de flores, pero que daría idea del nivel de la charla. Disculpas por la autopublicidad.




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